La Matanza de Huelva (no la de Texas)
clip_image004[4]

Un fin de semana distinto en la Hacienda Majadita, donde Raúl y May nos recibieron por todo lo alto como grandes anfitriones.

Sí, una matanza, eso es lo que hicimos el pasado fin de semana los miembros del club que fuimos a la Hacienda Majadita.

clip_image002[4]
clip_image006[4]

Aunque suene un poco sangriento, lo pasamos de lujo, allí nos reunimos un buen grupo de amigos y pasamos un fin de semana como una gran familia.

No todos tuvieron la sangre fría de ver y participar en el ritual de la matanza, en el que no entrare en detalles, tan solo comentar que todo fue más rápido, limpio y silencioso de lo que nos esperábamos.

Tras la muerte del animal a manos de Nicolás, el matarife, y con la ayuda de su madre, otra señora mas y algún que otro de los nuestros que también metió mano, se realizo el socarrado, el destripado y despiece de las 12 o 13 arrobas que venía a pesar el cochino. Increíble el aprovechamiento de hasta el último gramo del pobre bicho.

clip_image008[4]
clip_image010[4]

Los argentinos, no falto ninguno, claro, todo lo que sea humo y un buen cacho de carne les pierde….cualquier día son capaces de comerse entre ellos.

Por la noche, Queimada y fiesta hasta altas horas de la madrugada como esta mandao.

Buenooo… hasta se voló y tó.

Raúl nos llevo a conocer su finca y alrededores.

Vaya sitio chulo, en las lindes de su finca, tiene el tio una ladera a estrenar para volar en libre y cerca de la casa tiene varios prados estupendos para despegar en paramotor.

clip_image012[4]

clip_image014[4]

Gracias a Raúl y a May por su hospitalidad, por las buenas risas que hemos echao y por hacernos sentir tan a gusto en vuestra casa.

Un fuerte abrazo a los dos, bueno... y a Sacha, que la pobre también tuvo que aguantar lo suyo.

Qué pena que la lluvia y el ventarrón no nos dejara probar esa ladera, al menos Gastón, Leandro y Ezequiel se dieron un par de vuelos con los paramotores poniéndonos los dientes largos a mas de uno, sobre todo a Raúl que ya está deseando sobrevolar su finca con su flamante cacharro.

El Domingo a mediodía tras zamparnos más de un plato de la extraordinaria Berza que llevábamos oliendo mientras se cocinaba lentamente desde el día anterior, recogimos los bártulos y de vuelta a casa.

No nos cayó agua ni ná por el camino.....


Aprobado el martes, 09 de marzo de 2010 (Archivado el jueves, 08 de abril de 2010)
Aprobado por host  Contribucion de
Volver    

Valoracion:
Comentarios:
Guardar

Valoracion actual: